Hace algunos pocos años atrás, obtener una antorcha de plata, equivalía a un rotundo fracaso en la quinta, hablamos de la época en que se estilaba obtener dos antorchas y dos gaviotas (una de ellas de oro), finalmente la comisión organizadora ordeno un poco el tema, la gaviota de oro, que se creo como un premio excepcional el año 1999 y sería posteriormente eliminada del stock de preseas del festival, junto a lo anterior se estableció que la gaviota de plata, solo se entregaría a los participantes de la competencia folclórica e internacional, y solo en casos excepcionales artistas invitados optarían a ella, previa consulta al alcalde de turno.
Pero que paso con tan loable iniciativa que pretendía revalorizar estos símbolos característicos del festival de viña?. Este año Sergio Lagos y Tonka Tomicic no han hecho sino devaluar a la antorcha y gaviota, al nivel de un mero tramite, necesario para despachar a un artista y dar paso al siguiente, como si en ello se les fuera la vida.
Sergio, los silencios que tantas veces, de forma artificial provocaste para que el publico cumpliera su parte de la burocracia festivalera no son más discretos que la clásica pregunta de Tonka aduciendo no entender que es lo que el publico pedía... Por favor!, se les encargo la misión de animar y conducir el festival, no transformarse en martilleros de iconos, es cierto que se les simplifica enormemente la labor de manejar al publico de la quinta vergara con ese truco, pero al costo de sacrificar el verdadero valor de lo que otrora resultara ser tan alto reconocimiento. Sergio y Tonka... la falta de oficio se cubre con trabajo y esfuerzo, no con galardones ajenos, por lo que oficialmente, los pongo en remate al mejor postor... señores, hagan sus ofertas.
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar
martes, 26 de febrero de 2008
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